El corazón de Oleosetin: Un viaje entre la Sierra de Gata y Tierras de Granadilla

En Oleosetin, nuestra historia no se escribe con tinta, sino con el cuidado de la tierra. Nuestro origen no se limita a un solo punto en el mapa; se extiende por el norte de Extremadura, uniendo la majestuosidad de la Sierra de Gata con la serenidad de la comarca de Tierras de Granadilla, específicamente en Marchagaz.

Dos paisajes, una misma alma: La Manzanilla Cacereña

Nuestros olivares son el reflejo de nuestra identidad. Aunque el relieve cambie, el hilo conductor es nuestra joya: la Manzanilla Cacereña.

• En Sierra de Gata: El olivar se abraza a la montaña en bancales que desafían la altura, exigiendo una recolección heroica y delicada.

• En Marchagaz (Tierras de Granadilla): Es aquí donde late el origen familiar. Un entorno donde la tierra nos dicta los tiempos exactos para la cosecha temprana, garantizando ese frescor que define nuestro AOVE.

Más que aceite: Un modelo de Economía Verde y Circular

Lo que hace a Oleosetin un proyecto singular en el mundo no es solo la obtención de uno de los mejores aceites de oliva virgen extra del planeta, sino nuestro compromiso innegociable con la naturaleza y la sostenibilidad.

Creemos firmemente en la economía circular, donde nada se desperdicia y todo se transforma con respeto:

• Aprovechamiento total: Convertimos el hueso de la aceituna en sacos térmicos naturales, llevando el calor del olivar a tu bienestar.

• Cuidado de la piel: Aprovechamos las propiedades antioxidantes de nuestro oro líquido para crear cosmética de alta calidad.

• Cerrando el círculo: Nuestros cerdos ibéricos se crían en libertad en el propio olivar, alimentándose con la pulpa de la aceituna, lo que aporta un perfil de sabor y salud único a nuestros embutidos.